Usted está aquí

SuperIndustria se pronuncia acerca de actos temerarios de los consumidores
Publicación
Viernes, Julio 13, 2018 - 11:43am

En días pasados la Superintendencia de Industria y Comercio emitió concepto respecto de la posibilidad de multar a aquellos consumidores que actúan de manera temeraria. Al respecto esa corporación precisó que en materia de protección al consumidor son varios los criterios que deben tenerse en cuenta para determinar la naturaleza jurídica de las sanciones, a saber: el tipo de derecho afectado, la finalidad de la medida, el tipo de conducta sancionada y el titular de la sanción.

Así, argumentó que la sanción de multa de hasta ciento cincuenta (150) salarios mínimos mensuales legales vigentes prevista en el numeral 10 del artículo 58 del Estatuto del Consumidor (Ley 1480 del 2011), respecto de la acción de protección al consumidor, procede tanto para productores y/o proveedores como para el consumidor, según el tipo de conducta cometida.

Para productores y/o proveedores cuando han incumplido sus obligaciones de forma grave y su actuar conlleva un riesgo intolerable para los consumidores, o su conducta y desacato han sido reiterativos. En cuanto al consumidor, señaló la entidad, la sanción procede cuando su actuación es temeraria y vulnera el principio constitucional de buena fe.

Respecto de las actuaciones temerarias la entidad trajo a colación la sentencia T-655 de 1998, donde la Corte Constitucional sostuvo:  

 

“(…) la actuación temeraria es aquella que vulnera el principio constitucional de la buena fe y, por tanto, ha sido entendida como "la actitud de quien demanda o ejerce el derecho de contradicción a sabiendas de que carece de razones para hacerlo, o asume actitudes dilatorias con el fin de entorpecer el desarrollo ordenado y ágil del proceso. (…)”.

En ese orden de ideas, la sanción para el consumidor se impone cuando la sentencia proferida dentro del proceso le es desfavorable al usuario/accionante,  ya que el juez competente considera que ha actuado sin fundamento alguno, con un propósito desleal de obtener la satisfacción de un interés individual.

Por último, la entidad precisó que los derechos de los consumidores deben ser abordados y comprendidos no solo desde el punto de vista de las relaciones particulares, sino desde las repercusiones que sobre los intereses del colectivo se presentan cuando los proveedores desequilibran la simetría en las relaciones de consumo.

 

Descargar Archivo (502.72 KB)