Usted está aquí

EL DIABLO Y LA CASA DE NARIÑO
Circula en la web un relato: Un señor muere y llega a las puertas del cielo donde se encuentra con San Pedro. - Bienvenido al paraíso - le dice San Pedro - antes que te acomodes, te comento cómo es esto. Lo usual aquí, es hacerte pasar un día en el infierno y otro en el paraíso, y luego podrás elegir donde quedarte por toda la eternidad. Lo acompaña al ascensor y baja hasta el infierno. Las puertas se abren y se encuentra justo en medio de un verde campo de golf. A lo lejos hay un club y de pie delante del mismo están todos sus amigos y otros más. Todos bien vestidos y muy contentos. Corren a saludarlo, lo abrazan y recuerdan los buenos tiempos. Juegan un partido de golf y luego por la noche cenan juntos en el restaurante del club, con langosta como plato principal. Cantan Sinatra, Agustín Lara, Nelson Pinedo, Emir Boscán, Nelson Henriquez, Tito Rodríguez y otros monstruos más. Comparten la noche con hermosísimas y liberales jóvenes. Se encuentra también al Diablo, que es un tipo muy simpático y se divierte mucho contando chistes y bailando. Se divierten tanto que antes que se de cuenta, es hora de irse. Todos le dan un apretón de manos y lo despiden mientras entra al ascensor. El ascensor sube, se abre la puerta y llega al cielo donde San Pedro lo está esperando. Ahora es el momento de pasar un día en el cielo. Así que él pasa las 24 horas saltando de nube en nube, tocando el arpa y cantando. Ya estaba aburrido cuando después de las 24 horas, San Pedro va a buscarlo: Ya has pasado un día en el infierno y otro en el paraíso. Ahora debes elegir para toda tu eternidad El tipo reflexiona un momento y luego responde: Bueno, el paraíso ha sido descansado, pero creo que he estado mejor en el infierno, elijo el infierno .Así que San Pedro lo acompaña hasta el ascensor. Cuando se abre, se encuentra en medio de una tierra desierta cubierta de desperdicios. Ve a todos sus amigos tristes, vestidos con harapos recogiendo desperdicios y metiéndolos en bolsas negras. El Diablo lo alcanza y le pone un brazo en el cuello. No entiendo - balbucea el sr.- Ayer estuve aquí y había bellas muchachitas, un campo de golf y un club. Comimos langosta y caviar, bailamos y nos divertimos mucho con Renato Capriles, Billo, Victor Piñero y Cheo García. Ahora todo lo que hay es un lugar desértico lleno de porquerías.... y mis amigos parecen unos miserables. El Diablo lo mira; sonríe y dice: Ayer estábamos en campaña. Hoy ya votaste por nosotros. El cuento aplica perfectamente al Presidente Santos. En campaña, le prometió a los sindicatos que reduciría la jornada diurna de 6:00 am a 6:00 pm y que los recargos por dominicales y festivos se pagarían al 100%. Y ahora, que avanza y avanza el proyecto de ley y está a punto de aprobarse, le daría una estocada fatal a la competitividad de la economía, y se retrocederían décadas de legislación laboral, es el momento de actuar desde la cúpula. Las promesas de campaña son sólo eso.