Usted está aquí

TRUMP EL DESREGULADOR
A un año del comienzo del paquete de reformas de la administración Trump encaminadas a eliminar procesos regulatorios, los esfuerzos de está han ahorrado a familias y empresas estadounidenses 23 mil millones de dólares en lo corrido de este año, al deshacerse de una regulación innecesaria y onerosa. Los hallazgos, publicados por la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios (OIRA), también informaron que las Agencias Federales emitieron 176 acciones de desregulación. Medios especializados aseguran que los beneficios de la desregulación se sienten a lo largo y ancho, desde menores precios al consumidor hasta más empleos y, a largo plazo, mejoras en la calidad de vida del acceso a productos y servicios innovadores. La eliminación de la burocracia innecesaria y duplicada ha ayudado a la administración de Trump a lograr las tasas de desempleo más bajas en 50 años y un crecimiento económico mayor al esperado de EE.UU para el presente año.
Aunque respecto al crecimiento acelerado del PIB se puede argumentar que los recortes de impuestos de Trump solo están brindando un impulso a los consumidores. El gasto del consumidor subió otro 4 por ciento en el tercer trimestre y contribuyó con cerca de 2.7 puntos porcentuales al crecimiento. El gobierno Trump está cumpliendo una premisa clara a la hora de desregular con una sencilla pregunta: ¿cuál es el problema que esta regulación está tratando de solucionar? A menos que la ley exija lo contrario, se interviene solo cuando podemos identificar un problema grave o una falla del mercado que sería mejor abordado por la regulación federal.