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LAS PROFESIONES DEL FUTURO AYER Y HOY
En FENALCO auscultamos las predicciones que se realizaron hace veinte y diez años acerca de las disciplinas que en esos momentos se consideraban las “profesiones del futuro”. En 2000 la tecnología empezaba a convertirse en la principal herramienta para el desarrollo de las empresas. Los expertos ya hablaban sobre la importancia de estos avances tecnológicos y la nueva forma de producción que requeriría personas capacitadas como administradores y economistas de la información. Tal como vemos ahora, la información es el “petróleo” del futuro, dilema que empresas como Facebook, Uber y Rappi han entendido rápidamente y entre sus filas buscan arqueólogos de la Web e individuos capacitados para distinguir la basura de la información importante, es decir, bibliotecólogos virtuales, gestionadores de la red, consultores del control de información y creadores de programas antivirus. En Colombia, 20 años después, esta descripción todavía suena exótica.
 
En 2010 las necesidades de la sociedad y el mercado laboral se relacionaban con lo relacionado con el cambio climático y el desarrollo científico y tecnológico. Entre las profesiones del futuro descritas por los gurús hace 10 años se encontraban los ingenieros de vehículos alternativos, ingenieros diseñadores de robots, nanomédicos, especialistas en administrar medicamentos y tratamientos médicos a escala molecular, fabricantes de órganos corporales y lo relacionado con la medicina regenerativa. También en 2010 se enfatizó en que profesiones afines al medio ambiente, las energías renovables y las nuevas formas de reciclaje tendrían un gran futuro. Profesiones como creadores de microclimas, que tal como su nombre lo indica se encargan de diseñar y propagar microclimas artificiales con el fin de proteger la salud de las personas y el cuidado del suelo. Entre estos, también se destacan los especialistas en revertir el cambio climático y los expertos en clonación forestal, todas profesiones estimadas hace 10 años que hoy son un hecho en el mundo desarrollado, pero que en Colombia parece lenguaje de Star Wars.